C.V funcional: tenlo siempre a mano

Últimamente aparecen en los medios (digitales) noticias sobre que el currículum va a desaparecer y que en los tiempos que corren el C.V no es menos que un anacronismo. En otras palabras, que el documento C.V tal como lo conocemos no va a valer un pimiento.

Para quienes piensen que esto es así, se equivocan. Además, profundamente: el C.V como documento siempre va a existir. Con un soporte, formato o contenido diferente. Pero va a seguir en circulación y siendo un documento importante en el entorno laboral y académico.

Sin duda, el C.V no nos define como personas, pero si cuenta mucho sobre nosotros. Quien no quiera verlo, está ciego. También es cierto que con todos los avances referidos al estudio del comportamiento humano y a la neurociencia, lo lógico parece ser contratar a las personas por sus habilidades y competencias. Esto está en clara contraposición con el paradigma del siglo XX: experiencia y logros ante todo.

Admitamos que hay mucha gente desaprovechada (véase el post de como elegir los estudios). Todos conocemos el caso de un “Enstein” que es mozo de almacén o una persona que tiene don de gentes y que trabaja en la trastienda de una oficina gris contabilizando facturas…Efectivamente, la vida no es perfecta, pero la vida laboral y extralaboral, plasmado en un C.V, también proporciona información valiosa según cada caso: falta de ambición, toma de decisiones pésima, habilidades sociales nulas etc.

Por tanto, y hasta nueva orden, el documento C.V sigue estando vigente y es necesario tenerlo actualizado y a mano para presentarlo a empresas y reclutadores. A continuación hablaremos sobre las diferencias entre un C.V básico y LinkedIn y finalmente cómo mejorar el contenido del C.V.

Diferencia entre C.V básico y LinkedIn

Para empezar, no hace falta mencionar la importancia de LinkedIn como red social profesional y orientada al empleo y a las empresas. Actualmente, utilizamos esta red de contactos como nuestro C.V virtual. Tiene además unas ventajas sobre el C.V básico de toda la vida, pero también unos inconvenientes:

 

Como puedes observar, las diferencias más notables tienen que ver con que el soporte digital de una red social la dota de mayores posibilidades (contactos, viralidad, inmediatez etc.) No obstante, el C.V básico de toda la vida aún puede sernos muy útil. Para que te hagas una idea, LinkedIn será nuestro ejército, y nuestro C.V 4.0 será nuestro comando de guerra de guerrillas.

En LinkedIn, muestra los aspectos que quieres enseñar a todo el mundo. En cambio, en tus plantilla C.V, muestra solo los aspectos que quieres enseñar al contacto que la recibirá.

En mi opinión, la mejor virtud del C.V tradicional es que sigue siendo sumamente adaptable a cada oferta laboral. Además que podemos hacer verdaderas obras de arte con los formatos y estructuras, aspectos totalmente homogéneos y rígidos en la red social que nos referíamos anteriormente.

Como pulir el contenido del C.V 4.0

Antes que nada, acuérdate de estas 5 premisas cuando te enfrentes al momento de redactar o modificar el contenido del C.V:

  • Adapta el contenido y estructura de tu C.V a cada oferta de empleo
  • 3 S: Simplificar, Sintetizar y Suprimir
  • Recuerda que tu C.V sirve para VENDERTE. No pierdas esto de vista
  • Venderse no significa MENTIR
  • Sorprende

Al mismo tiempo, te recomiendo que tu plantilla de c.v la cumplimentes en Canva. La realidad es que hay multitud de webs de plantillas de C.V pero la mayoría son de pago o son constructores de plantillas C.V horribles. Al final sale más a cuenta escribir todo directamente en la plantilla.

A continuación he tomado un currículum que creé hace tiempo para un tema académico. Además he destripado el contenido del C.V en varias secciones. Lo importante de este ejercicio no es el QUÉ sino el CÓMO. Quiero decir, que todo el mundo sabe qué tiene que poner en un C.V pero mucha gente no sabe de qué manera mostrar los contenidos del C.V.

Secciones de un C.V 4.0

Toma nota porque  ya estamos en disposición de crear un C.V funcional que cumpla con tus expectativas:

Encabezado

En cualquier plantilla, un c.v básico ya incluye una sección para incluir una foto y un encabezado profesional:

  • Foto: Tienes que sonreír, con un fondo claro, que se diferencie claramente tu cara y vístete acorde a tu sector. Sobre todo, en la foto has de salir TÚ, de cerca, y de hombros para arriba.
  • Encabezado profesional: En este apartado es clave mostrar tu título profesional y aquellas cualidades que te diferencian de otros posibles competidores.

Datos

En los datos, incluye los datos más típicos como teléfono de contacto, dirección, ciudad de residencia, correo, web etc. En este caso, yo puse como web mi dirección de LinkedIn y mi correo y teléfono personal. Como ya dispongo de web profesional, teléfono y correo de trabajo, los sustituiría por los que aparecen en la imagen.

Objetivos

Esta sección pasa desapercibida para mucha gente, sin embargo, puede ser CLAVE para destacar sobre otros currículums. De hecho puede marcar la diferencia respecto otros C.V más básicos y simples. Esto es así porque en este apartado podemos mostrar nuestras intenciones y dirección que queremos tomar en el futuro.

 

  • Objetivos corto plazo: Los planes y metas de desempeño que tengas previstos para el próximo año y que sumen para conseguir los objetivos a l/p.
  • Objetivos largo plazo: Piensa donde quieres estar dentro de unos años y refléjalo de una manera coherente con tus aspiraciones y a la vez sé conciso.

 

Habilidades

Incluye las habilidades que te diferencien o que se adapten a la oferta laboral que te interesa. En este apartado te recomiendo incluir herramientas ofimáticas, softwares, idiomas etc.

En este caso, si hoy tuviera que actualizar mi C.V, eliminaría las habilidades relacionadas con mi pasado financiero e incluiría otras relacionadas con mi sector actual.

Intereses

Redactar un C.V funcional no está reñido con añadir algún que otro interés personal. No obstante, es imprescindible que tengan algún tipo de relación con la experiencia laboral, con el trabajo al que se opta etc. Es decir, los intereses tienen que tener alguna connotación positiva que sume y no chirríe con el resto de tu C.V.

Educación

Incluye los hitos más importantes de tu experiencia académica. En el caso que sea escasa o pobre, no intentes maquillar esta sección, porque da peor impresión al que lo lee. Bien es cierto, que si tienes estudios sin completar puedes incluir las asignaturas y cursos que SÍ superaste.

Experiencia Laboral

Recuerda que para un C.V. funcional:

  • Tienes que incluir tu experiencia más reciente/relevante
  • Entre una experiencia laboral y la anterior no debería haber un lapso de tiempo muy largo. En caso contrario, tienes que saber justificarlo en otra parte de tu C.V.
  • Sé conciso: si has trabajado de camarero en un restaurante de comida rápida, no hagas POESIA, ya que todo el mundo sabe que tipo de tareas se realizan en este tipo de posición. Con poner la posición y describas la tarea como servicio al cliente, suficiente.

Actividades

En el caso de tener un C.V básico, es recomendable incluir aquellas actividades que puedan enriquecer tu documento. Por ejemplo, actividades de voluntariado, sociales, deportivas etc. Recuerda que tienen que ir en sintonía con el global del contenido del C.V

Certificaciones

Respecto a las certificaciones, sigue con la misma tónica de la relevancia e incluye las horas empleadas en cada una de ellas. Intenta que sean títulos oficiales o emitidos por alguna autoridad competente.

 

En resumén, realizar un C.V funcional es un acto de racionalidad con unas gotas de creatividad. Por último, leelo varias veces en su conjunto hasta que estés satisfecho con el mismo.

 

Pin It on Pinterest